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Depresión, la enfermedad de la Navidad


Especialistas del área de psicología del Hospital General Regional (HGR) No. 220, del Instituto Mexicano del Seguro Social Delegación Estado de México Poniente, dieron a conocer que durante la temporada navideña es común el aumento de casos de depresión.
Y es que de acuerdo con las cifras del instituto, el número de consultas en las áreas de psicología y psiquiatría refleja un incremento en padecimientos como la depresión y melancolía, a consecuencia de factores como el enojo, sentimiento de pérdida, distanciamiento con familiares, soledad, crisis entre otros.

Los expertos dijeron que al momento de detectar los síntomas se puede ayudar de manera oportuna a los pacientes; la nostalgia y la melancolía son estados de ánimo que pueden convertirse en problemas más graves como la depresión.

¿Qué es la melancolía?

Es una afección que obedece a los estados de ánimo que se generan por no estar con las personas queridas, la ausencia de algún familiar o la pérdida de alguien querido.

¿Qué es la depresión?

Esta enfermedad puede estar presente por lapsos que van desde seis meses hasta tres años o más y algunos de sus síntomas pueden ser aislamiento con la sociedad, irritabilidad, sentimientos de culpa, fracaso, inhabilidad emocional y pensamientos suicidas.

Tanto la melancolía como la depresión son trastornos mentales, afecciones o síndromes psíquicos-conductuales, que causan angustias y deterioro en importantes áreas del funcionamiento psíquico que afectan el equilibrio emocional, el rendimiento intelectual y la adaptación social.

Recomendación

De acuerdo con los expertos, sólo los especialistas deben tratar estos trastornos, por lo que los derechohabientes que padecen los síntomas propios de la depresión, cuentan con tratamientos a través de terapias en las que se requiere del apoyo de médicos, psicólogos y personas que tiene interacción con el paciente, familias y amigos.

En casos severos y en los casos más severos se tratan con psiquíatras y medicamentos que ayudan a controlar sentimientos y emociones negativas.

El IMSS ofrece tratamiento para los derechohabiente que presenten alguno de estos problemas, por lo que se les recomienda que al detectar alguno de los síntomas anteriores acudan a su Unidad de Medicina Familiar para ser valorado, emitir un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado.

¿Qué causa dichos padecimientos?

El ritmo acelerado de vida, el estrés y las presiones laborales, por lo que se recomienda mantener comunicación constante con familiares y amigos, pues la estabilidad emocional, es indispensable para gozar de buena salud.

http://www.lavanguardia.com/



Guia per Trastorns d'Aprenentatge

El Centre de Recursos d'Educació Especial de Navarra, CREENA; ha publicat dues noves guies d'orientació per a professors: una sobre Trastorns d'Aprenentatge (TA) i una altre de Trastorn amb Dèficit d'Atenció i Hiperactivitat (TDAH).

Molt interessants les dues !!!

TA: http://centros.educacion.navarra.es/creena/recursos/guiastatdah/pdfs/guia_ta.pdf

TDAH:http://centros.educacion.navarra.es/creena/recursos/guiastatdah/pdfs/guia_tdah.pdf

TRASTORNOS DE LA ELIMINACIÓN

ENCOPRESIS FUNCIONAL
El Manual diagnòstico DSM-IV define la encopresis funcional como la evacuación repetida e involuntaria (y raramente intencional) de las heces en lugares inadecuados para este propósito (por ejemplo, en armarios y en el suelo). Aunque no lo indica de forma explícita, cabe inferir que también entra aquí la defecación sobre la propia ropa, ya sea completa o solo manchado. 
La encopresis puede ser primaria (se considera que la edad normal de control se extiende hasta los 4 años), y secundaria si empieza más tarde y después de un periodo de control; normalmente, entre los 4 y los 8 años en la mayor parte de casos.

Se han visto casos de encopresis como forma clínica de un estreñimiento crónico, sin patología psicológica demostrable. En estos casos existe una incoordinación involuntaria en la defecación, que suele cursar con dolor. Pueden ser tratados con laxantes (lactulose) y con reeducación de los hábitos defecatorios.

Vale la pena considerar también una serie de normas encaminadas a conseguir que la encopresis no se constituya en demanda de protección o de atención y que permiten prevenir o corregir el beneficio secundario. De hecho, serían dos las normas necesarias:
a) No prestarle al niño atención en el momento de la encopresis. Mostrarle una actitud de serena indiferencia y de neutralidad afectiva.
b) Imponerle, como norma inamovible, la obligación de responsabilizarse de la limpieza de su ropa cuando tenga problemas encopréticos. Ni siquiera será necesario que avise: simplemente, debe ir al lavabo o al fregadero y lavarse la ropa interior sucia después de haberse limpiado en el bidet y de haberse mudado.

La encopresis puede estar asociada a malos hábitos de aprendizaje de la higiene evacuatoria, como puede ser el empleo de exigencias angustiantes en los primeros intentos del niño por aprender a defecar voluntariamente. También, en encopresis secundaria, se suelen invocar mecanismos regresivos ante hechos ambientales (nacimiento de un hermano, inicio de la escuela).


ENURESIS FUNCIONAL
El DSM-IV define la enuresis funcional como una emisión involuntaria o intencional de orina durante el día o por la noche, en la cama o en la ropa, a una edad en la que se espera que haya continencia. Señalemos que otros autores consideran que la enuresis es nocturna por definición, reservando el nombre de incontinencia para la emisión de orina durante el día. De todas maneras también es correcto considerar que en la incontinencia urinaria hay emisión de orina durante el día y la noche.
Otros criterios del DSM son: frecuencia de al menos 2 episodios al mes en niños entre 5 y 6 años, o 1 episodio al mes en niños mayores; edad cronológica de 5 años y edad mental de 4 años. 
Lógicamente deben excluirse las incontinencias debidas a problemas orgánicos (diabetes, infecciones urinarias, epilepsia).

La enuresis es secundaria si viene precedida de un período de continencia de al menos 1 año, y primaria en caso contrario. También puede considerarse regular o esporádica.

El control del esfínter vesical acontece en forma evolutiva. Hacia los 15-18 meses el niño puede anunciar que está mojado y puede anticipar que tiene pipí. Empieza a identificar las señales que advierten de la necesidad de controlar (vejiga, ano). A los 18-24 meses advierte con el suficiente tiempo como para llevarlo al orinal o al inodoro. Alrededor de los 2 años y medio aprende a obrar por sí mismo, y se inicia el control nocturno. Este se conseguirá alrededor de los 4-5 años.

Se aceptan, como factores predisponentes de enuresis, el retraso de desarrollo en la musculatura vesical, la incapacidad vesical para adaptarse al contenido de orina sin cambios en la presión intravesical, (lo que da lugar a un bajo umbral de vaciamiento involuntario), el retraso en la implantación de hábitos higiénicos, y el estrés psicosocial (ej: nacimiento de un hermano, inicio de la escuela). 


Un tratamiento eficaz para estos casos és el aparato antienurético de alarma ("pipí-stop"). Consiste en un artilugio compuesto por un timbre de alarma y un detector de humedad, que cierra el circuito al mojarse. El detector puede ser un sensor ad hoc, o dos simples rejillas separadas por una fina capa de algodón. Una gota de orina ya actúa como electrolito y activa la alarma. Para que el invento funcione es necesario mantenerlo durante un tiempo relativamente largo, que puede ser de hasta dos meses. Se espera que se active un reflejo condicionado, de modo que las señales internas de pronta emisión urinaria disparen la activación cerebral necesaria para controlar la orina, o para despertar al niño. 
Es necesario que el niño esté motivado para el tratamiento y que sea instruído a levantarse, orinar, cambiar el pijama si fuera necesario, y volver a la cama conectando de nuevo el aparato por si hubiera una segunda necesidad. Algunos autores aseguran que hay una elevación del porcentaje de éxitos asociando el aparato antienurético.

La restricción de líquidos es inefectiva, ya que angustia al niño y no provoca sino reducción de la frecuencia de micción. 

Materiales de Barrio Sésamo para ayudar a los niños a enfrentar situaciones difíciles.

Publicat a: Infocop 30/07/14

Sesame Workshop, la organización educativa sin fines de lucro deBarrio Sésamo, está elaborando una serie de materiales para enseñar a los niños y a los padres pautas para manejar el estrés que se puede dar en el día a día, así como otras situaciones difíciles que impliquen grandes cambios en la rutina de los niños, como el divorcio o la muerte de un familiar cercano.
Bajo el título “Little Children, Big Challenges” (Niños pequeños, desafíos grandes), esta iniciativa está dirigida a padres y a niños entre 2 y 8 años de edad. Los materiales, de acceso gratuito, incluyen recomendaciones, estrategias de actuación, guías para padres, videos ilustrativos de otras familias que están en la misma situación, así como herramientas interactivas, fichas, canciones y aplicaciones de móviles para que los niños aprendan recursos para manejar el problema al que se enfrentan. Además, Barrio Sésamo dispone de una serie de materiales para educadores y profesores.
Con este proyecto, iniciado en el año 2012, se pretende animar a los niños a perder el miedo a experimentar nuevos cambios en su rutina, a aprender de los errores, a enseñar a hacer nuevos amigos, a resolver conflictos y a ser conscientes de sus propias capacidades. Además, los materiales elaborados hasta la fecha incluyen el manejo específico de determinadas situaciones como el divorcio, el estrés derivado del desplazamiento de uno de los padres a una zona de guerra, la prevención del acoso escolar o el encarcelamiento de un familiar.
Tal y como señalan los creadores de este proyecto en una nota de prensa: “esta iniciativa tiene como objetivo proporcionar los conocimientos y las estrategias que los niños más pequeños necesitan para fomentar su resiliencia y lidiar con el día a día, así como con los periodos de transición  y grandes cambios. La infancia temprana ha sido identificada como un momento clave para la promoción de la capacidad de recuperación, en la medida que puede dar lugar a un impacto significativo sobre el bienestar del niño y su futuro éxito en todas las áreas de la vida”.
Los materiales y recursos están disponibles en inglés y en español.
Más información en:

Discalculia

Se trata de un trastorno caracterizado por una alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética, no explicable por un retraso mental o una escolaridad claramente inadecuada. El trastorno afecta al aprendizaje de los conocimientos aritméticos básicos: adición (suma), sustracción (resta), multiplicación y Discalculidivisión más que a los conocimientos matemáticos más abstractos de álgebra o geometría. El estudio de este trastorno comenzó a finales del siglo XIX, como muestra la cantidad de términos que se le han aplicado (“Síndrome de Gertsman”, “discalcúlia”, “acalcúlia”, “trastorno del desarrollo aritmético”).Actualmente, la discalculia del desarrollo podría afectar aproximadamente al 3-6% de la población infantil, un porcentaje similar al de otros trastornos del desarrollo como la dislexia o el déficit de atención con hiperactividad. La discalculia del desarrollo es frecuentemente comórbida con otras alteraciones del desarrollo, como las dificultades de la lectoescritura (17%) o el trastorno de déficit de atención (26%).
La Universidad de Barcelona ha realizado un cuestionario de cribaje para valorar las dificultades en el área de matemáticas.

Fuente: http://www.ub.es/neuroscience/templates/Menu_discalculia.htm





KATAMOTZ

 
        Programes lliures i educatius per treballar dificultats d'aprenentatge. 

Programes:

Katamotz Lectura: Eina per millorar la fluidesa i la velocitat  lectora.
Katamotz Exercicis: Joc i activitats en castellà per treballar les dificultats de lectura i escriptura.

LA ANSIEDAD INFANTIL

La ansiedad es probablemente la más común y universal de las emociones y está presente a  lo largo de la vida de todo individuo. Cuando se emplean términos como nerviosismo, inquietud, inseguridad, angustia, tensión, miedo o temor, nudos en el estómago, falta de respiración…se está haciendo referencia a la experiencia de ansiedad. 

Es el primer trastorno psicológico en incidencia del mundo, por encima de la depresión… Alrededor de un 14 % de las personas padecerán  un trastorno de ansiedad a lo largo de la vida, incluso los niños que hasta los 18 años de edad, pueden padecerla en un porcentaje tan alto como del 45%

La ansiedad  la definiríamos como la sensación de un peligro o amenaza que a veces no es real, con la consiguiente respuesta de alerta de nuestro cuerpo, y mente , que se activa y produce alteraciones físicas y psíquicas.
La inseguridad es una de las causas más importantes de la ansiedad y por ello los niños que son mucho más dependientes pueden padecerla con frecuencia… hablaremos de la ansiedad infantil insistiendo en un trastorno muy común que muchas madres reconocerán: el trastorno de ansiedad por separación:
Para darse el trastorno hacen falta al menos tres o más síntomas de los siguientes:
·      Malestar excesivo cuando se separan del hogar o de  los padres.
·      Cuando estan separados, miedo a que sus padres  sufran algun daño .
·      Miedo a perderse y no reunirse más con sus padres , a ser secuestrado por ejemplo.
·      Resistencia o negativa a ir al colegio, a separarse de su casa, ir a casa de un amigo.
·      A veces son incapaces de estar solos en una habitación si no está el padre o la madre con lo que suelen convertirse en su sombra a lo largo de toda la casa.
·      Problemas para dormir solos y tienen que hacerlo con la madre.
·      Constantes pesadillas con contenido de pérdida de las figuras de su familia.
·      Cuando se anticipa una separación frecuentes quejas físicas, dolores de estómago , de cabeza, naúseas y vómitos…
Estos niños suelen proceder de familias con miembros muy estrechamente unidos, y puede aparecer después de un hecho estresante, fallecimiento o enfermedad de un familiar, cambio de casa o de escuela, etc. También puede ocurrir en familias con violencia entre los cónyuges con el consiguiente miedo a perder a uno de los dos y ante otros diferentes acontecimientos vitales que el niño viva como estresantes. A veces también pueden aparecer crisis de pánico, casi como las de los adultos, con somatizaciones (dolores de cabeza, palpitaciones, mareos, vista borrosa) y disnea (dificultad para respirar) que suele cursar con llanto y desasosiego